El estoicismo es una escuela filosófica griega que fundó Zenón de Citio en el siglo IV a.c. Lo más destacado de esta escuela a nivel metodológico es la división que hace de la filosofía en: lógica, física y ética.
La doctrina en que fundamenta su pensamiento se basa en el control de los hechos, cosas y pasiones que perturban la vida. Para lograr este control el estoico utiliza la valentía y el carácter a través de los cuales domina las pasiones y los deseos mundanos.
Parecen claros los paralelismos que tiene el estoicismo con el budismo;
-Experimentar los placeres como algo efímero que se desvanecen en el tiempo. -Vivir el momento presente como lo más importante que experimentamos. – La concentración y la atención como virtudes para lograr la calma mental y el equilibrio personal. – La impermanencia es otra de las características centrales de las dos corrientes filosóficas. Significa que en la vida todo fluye, y nada permanece.

“Todas las cosas humanas tienen una vida corta y perecedera.”

Séneca

Existen también diferencias entre las dos filosofías que se pueden sintetizar en;
– El estoicismo es teísta, el budismo no lo es – El budismo no intenta explicar el mundo, en cambio el estoicismo lo explica mediante la lógica y la física, que son utilizadas para comprender la realidad. – El estoico no necesita dedicarse a una práctica concreta, solo se requiere llevar una vida virtuosa sin dejarse embargar por las emociones negativas al contrario del budismo en el que es imprescindible dedicar un tiempo en exclusiva a meditar para que se produzca una verdadera transformación personal.
Esta sencilla comparación nos sirve para ver que existen diferentes caminos para lograr el equilibrio interno y el bienestar emocional.
Séneca es el filósofo más destacado y conocido del estoicismo y del moralismo romano, siendo uno de los más reconocidos pensadores tras la caída del imperio romano. Junto a Cicerón su obra es de las más valoradas, siendo sus doctrinas recogidas por cristianos tan relevantes como San Agustín que consideró que parte de sus pensamientos convergían con el cristianismo. La influencia de Séneca está presente en todo el humanismo y en otras corrientes renacentistas. Su idea de que todos los hombres somos iguales, o la propuesta de que una vida austera y sencilla facilita la felicidad al alejarnos de lo material que es banal y superficial, lo han consagrado como un referente del pensamiento humanista..
Como ocurre con todas las doctrinas y creencias sean estas políticas, religiosas o filosóficas, lo importante del estoicismo no es elogiar sus preceptos e identificarse con los valores que lo configuran, si no ser capaces de ser coherentes con una verdadera filosofía de vida.

“El pensamiento debe de ser más fuerte que la materia, y la voluntad más poderosa que el sufrimiento físico o moral.”

Zenón de Citio

En definitiva, ser un estoico es una forma de afrontar la vida de cara, sin apegos ni rechazos, sabiendo que las circunstancias van cambiando continuamente y que tenemos forzosamente que adaptarnos a ellas. Todas las personas sufrimos por multitud de motivos; enfermedades, accidentes, desengaños amorosos, necesidades vitales, vejez, etcétera. El estoicismo bien aplicado puede ayudar a sobre llevar mejor las penalidades al alejarnos de las experiencias y emociones negativas.

Juan Manuel Rosés Cudinach
Junio 2018