La economía colaborativa se basa en el intercambio o en la compra venta de bienes y servicios en función de una necesidad específica. No opera como lo hace la economía de mercado clásica que se centra en el beneficio. Incluso se pueden realizar transacciones en las que el dinero no es el único valor.

Al introducir el concepto intercambio, la economía toma una dimensión diferente al vincular las transacciones a la valoración subjetiva de cada persona que interviene en una operación.

“Comprar solamente lo necesario, no lo conveniente.
Lo innecesario aunque cueste un solo céntimo, es caro.”

Séneca

El concepto de economía colaborativa es muy amplio ya que abarca diferentes modalidades, unas de las más destacadas son:
el Consumo Colaborativo, el Conocimiento Abierto, la Producción Colaborativa y las
Finanzas Colaborativas.

Todas estas modalidades nacen y se desarrollan por la universalización del uso de Internet que ha favorecido la interconexión entre las personas y cooperación en los proyectos tanto empresariales como sociales.
Esta forma de gestión económica ofrece una serie de ventajas respecto a la tradicional, como por ejemplo:
– El ahorro: se encuentran bienes y servicios a un precio más económico.
– Un desarrollo sostenible: propicia el consumo de bienes de segunda mano, ya
que estos encuentran más fácilmente un destinatario que puedan satisfacer sus necesidades y fomentar el consumo moderado.
– La gestión de los recursos: se optimiza mediante el uso compartido de bienes y
servicios. El hecho de que exista una persona que se beneficie con el uso de un bien o servicio significa que hay una alta probabilidad que le pueda pasar lo mismo a otra persona.
– Una mayor oferta de bienes y servicios en el mercado: porque con la economía
colaborativa se ofrecen y se comparten cosas que en el mercado tradicional nunca hubieran visto la luz.
– Un beneficio medioambiental: al contribuir en la reutilización y al compartir
muchos bienes que serian desechados.

“La colaboración y los vínculos entre personas
son sagrados para la vida, como el agua.”

Neal Gorenflo

Además de estas cualidades que se desprenden del funcionamiento de este sistema de mercado, este se articula sobre unas bases más flexibles porque permite contactar al usuario con el oferente o vendedor y establecer unas condiciones adaptadas a cada caso.
Con esto se potencia un consumo más personal y racional, donde los hábitos compulsivos se reducen al incorporar en las transacciones un mayor grado de conciencia.

Los posibles males de esta nueva economía desarrollada a través de las redes tecnológicas no dejan de ser los mismos que ocurren en el sistema de mercado tradicional. La concentración de poder, la desigualdad de oportunidades y la precariedad de las condiciones laborales no deben ser las señas de identidad de las actividades colaborativas, porque entonces no estaríamos hablando de un sistema más socializador de la actividad empresarial, si no de un simple cambio en la forma de operar o de un mero maquillaje de algunos tipos de transacciones.

Por tanto para que fructifiquen y se consoliden los proyectos basados en la colaboración entre personas, además de que la tecnología facilite cada vez más las interconexiones, será imprescindible que se de transparencia a las actividades, que se regulen los vacíos
legales que van surgiendo por las novedades y que se fiscalicen los abusos en las relaciones comerciales..

“Ustedes todavía miden el desarrollo con PIB ?
El PIB no mide nada !!”

Lala Deheinzelin

La economía debe ser un instrumento para facilitar y mejorar la vida de las personas, y
no un fin en si mismo en el cuál se supedite todo al cumplimiento de unos requerimientos económicos. Un nuevo modelo económico, si persigue más igualdad social, tiene que irse construyendo con firmes criterios de justicia, equidad y solidaridad, sin olvidar la eficacia y eficiencia necesarias en toda actividad productiva y comercial. Para ser competitivo en cualquier sector no hay forzosamente que transgredir los valores éticos, ni incumplir la ley, ni siquiera abusar de una posición dominante. Pero si es muy importante saber hacer las cosas bien para poder mejorar constantemente. La colaboración y la cooperación están generando nuevas vías de negocio donde la innovación, la optimización y la redistribución de recursos han de ser las premisas en las que se sostenga su funcionamiento.

Junio 2017